(12-08-85) Ay! Capillita del monte nacida entre tierra y cielo esta tarde has recogido junto a ti todo el silencio. Eres cual dulce vigía desde lo alto del cerro y como un cáliz que vierte sobre nosotros misterio. No puedo dejar de verte recostada al firmamento y he de subir esa cuesta por arduo queSigue leyendo “Shöenstatt”
