(14-06-85)
En este puerto de la vida y ahora
yo me he quedado anclada sin esperar respuestas
porque soy como un barco que adoraba la aurora
para zarpar con rumbo a muy lejanas tierras.
La carga ya me agobia y al temporal le temo
no amo a las estrellas, ni al viento ni a las olas
soy barco que naufraga en mares de quimeras
y envidio como vuelan alegres las gaviotas.
Quisiera irme muy lejos, conocer otras tierras,
anclar en una isla y dormir largas horas
y despertar entonces, con el viento y la arena
sacándome de a poco las penas que me agobian.
Quisiera ver palmeras que dancen con mi risa
y espumas que blanqueen las crestas de las olas
y ver desde lo alto, corales bailarines
y a un pecesito dulce besar la caracola.
¿Qué le pasó a mi mundo?
¿Quién irrumpió en mis cosas
rompiendo mis cristales y secando mis rosas?
Si veo el mar abierto quiero zarpar ahora
llevando en mí la carga, desafiando a la brisa
y encontrar dentro mío mi isla y mis corales
y cientos de palmeras danzando con mi risa.
